Ya estoy de vuelta en casa, en el trabajo y gracias a que es feria aún no a la monotonía. He estado retrasando un poco este último post, pero ya va siendo de cerrar el diario de las vacaciones, así de paso me sirve para hacer memoria y repasar las últimas fotos.
Nos quedamos en el día 8 en Bretaña, al día siguiente el Sábado nos fuimos a Normandia, pero justo al lado para ver el Mont Saint-Michel. Siempre había tenido ganas de verlo y que menos que dedicarle algo más de un día, así que busqué un camping justo al lado, también para poder ir hasta el monte sin tener que coger el coche.
Llegamos al medio día y tras comer y descansar un rato, al bajar un poco la temperatura nos dimos un paseo de algo menos de un kilómetro para tener un primer acercamiento, ya que la visita a la abadía la reservábamos para el día siguiente. Para llegar hay que ir por una carretera que es el único acceso, ya que con la marea alta la rodea el agua. Al llegar al Mont St-Michel me recordó mucho a las minas Tirith (si, soy un pelín friki).
Pasear por sus estrechas calles y entrar en la abadía es todo un gustazo, pero como os dije siempre he tenido ganas de ir y mi visión es algo particular. Juzgad vosotros mismos por las fotos.
El Domingo, como ha sido habitual, cambio de planes, por la mañana nos fuimos a Granville ya que nos levantamos algo tarde y nos dijeron que por allí se comía bien las Moules Frites (Mejillones con patatas fritas), que ya estaba cansado de ver a la gente pedirlas y no me iba a ir sin probarlas.
Por la tarde ya si tocó ir a la abadía de Mont St-Michel. La curiosidad del día vino por unos colegas que no tuvieron otra cosa que hacer que ir desde allí hasta un pequeño islote que hay cerca, lo que no tendría ningún problema si no fuera por las arenas movedizas de los alrededores. La policía tuvo que actuar para localizar a los colegas con despliegue de helicópteros incluido.
Ya solo me quedaban dos días por la zona ya que las vacaciones llegaban a su fin y para ello nos fuimos al camping Omaha Beach que como su nombre indica está justo en la orilla de esa playa, también conocida como "la sangrienta".
El lunes lo dedicamos a recorrer la costa en busca y captura de recuerdos del desembarco y los hay y por todas partes, aquí algunos de los descubrimientos
Y nada más, los dos días siguientes y con idea de evitar los problemas del puente me hice los 1900 km hasta casa, aburrido pero sin problemas.
Ahora a esperar las próximas.







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